Honduras: «En los hospitales tratan a las mujeres como vacas»

Tratan a las mujeres como vacasTomado de laprensa.hn

La violencia obstétrica puede definirse como el tipo de violencia ejercida por el profesional de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres.
Esta es una práctica muy común en los hospitales públicos de Honduras.

“Esta clase de violencia se expresa mayoritariamente –aunque no con exclusividad- en el trato deshumanizado hacia la mujer embarazada, en la tendencia a patologizar los procesos reproductivos naturales y en múltiples manifestaciones que resultan amenazantes en el contexto de la atención de la salud sexual, embarazo, parto y postparto”, dice un informe de Naciones Unidas.

El término fue publicado en un artículo académico por la Revista Redbioética de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (Unesco), bajo el título La violencia obstétrica: otra forma de violación a los derechos humanos.

De acuerdo con este planteamiento, la violencia obstétrica constituye también una violación a los Derechos Humanos, tanto como manifestación de la violencia de género contra las mujeres.

Casos en Honduras

Según este análisis, solo el hecho de colocar a la mujer en poder de personal de salud, que hace un trabajo de rutina, ya es violencia. En Honduras este fenómeno ha llegado al extremo.

Según las defensoras de los derechos de la mujer, consultadas por LA PRENSA, hay deshumanización del personal de salud, principalmente en los hospitales públicos más importantes.

El ejemplo más reciente se vivió el 11 de agosto de 2015, cuando el pueblo hondureño fue testigo de cómo personal del Hospital Escuela Universitario abordó el caso de una universitaria que perdió a su hijo recién nacido mientras daba a luz, y del discurso de las autoridades en relación con la víctima.

La madre, Sindel Bustillo, denunció entonces: “Me cerraron las piernas cuando el bebé se venía, me subieron a una silla de ruedas y luego me llevaron a la sala de parto y allá no pude dar a la luz”.
Agregó que el doctor vio que el niño venía, pero aún así le dijo que si yo tenía (daba a luz) en la camilla a él lo iban a regañar, “entonces me cerró las piernas y me sentó en la silla”.

Esta situación generó la indignación de diversos sectores de la sociedad, especialmente de las organizaciones que defienden los derechos de la mujer.

Deshumanización

A juicio de Teresa López, de la Fundación Simiente, la deshumanización del personal de salud es un tema importante para tratar en Honduras.

“Hay gente que va a parir y la tratan como si fuera vaca”, denunció la dirigente.

Aseguró que la gente que los atiende no está preparada profesionalmente y humanamente para tratar con las personas.

“Por ejemplo, yo parí mis hijos en una clínica privada y mi familia me atendió, mi marido, mi mamá, las abuelas. Mis partos fueron saludables, emocionalmente estaba estable, pero las mujeres en los hospitales públicos están solitas porque es prohibido y penado que su familia las acompañe”, recordó.

A su juicio, esa es una situación que ocasiona mortalidad y morbilidad materna como la depresión postparto.

Históricamente las mujeres tienen muy poca información de cómo funciona su cuerpo porque el Estado no se ha preocupado porque el Ministerio de Salud Pública haga una labor preventiva y educativa, criticó.

Falta de educación

Las mujeres carecen de educación sobre el tema del embarazo y las edades de riesgo. Entonces las mujeres paren hijos con muy poca información, concluyó.

La otra cosa es que el sistema está colapsado, no funciona, no está preparado para darle acompañamiento integral a las mujeres al momento de parir.

“En el Hospital Materno Infantil de Tegucigalpa hablan de mortalidad por bacterias e insalubridad, no hay por parte del Estado un abordaje integral con recursos, y el tema de mortalidad se incrementa por esas situaciones”, apuntó López.

PARA SABER

Mala praxis médica, Uno de los problemas que enfrentan las mujeres es la mala práctica médica, que en algunos casos termina en muerte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *