Iglesia Católica pide no poner confianza mágica en reelección y la constituyente

El más reciente mensaje de la Iglesia Católica, a través de la  Conferencia Episcopal de Honduras, ha sido contundente al pedir a los políticos que eviten eslóganes y concreten propuestas.

Según los jerarcas de la iglesia católica uno de los principales males de los últimos años en el país es que quienes han llegado al poder han puesto su confianza  en palabras como: Constituyente, reelección, misión de apoyo y artículos pétreos.

De igual forma los líderes religiosos solicitan a quienes dirigen los designios del país que se dediquen con más fuerza a conocer mejor la realidad de Honduras.

Por otra parte, en el mismo escrito los representantes de la Fe católica en el país piden perdón a la población hondureña, porque reconocen que se han visto  desconcertados y reconocen no haber sabido ser en medio de gobernantes, partidos y miembros de la sociedad civil, un instrumento de paz, de concordia y un estímulo para la renovación de una convivencia justa, sin excluidos ni marginados.

“Pedimos perdón. Perdón especialmente a los que sufren las consecuencias de nuestros miedos, de nuestra impotencia o de nuestra indiferencia y posible egoísmo”, reza una de las citas de la carta de los religiosos.

Asimismo, manifiestan que se han sentido inspirados y animados por las palabras del Papa Francisco: “el perdón es una fuerza que resucita a una vida nueva e infunde el valor para mirar el futuro con esperanza”.

Otro punto que no se puede obviar dentro del importante documento es que los religiosos hacen una invitación a leer de nuevo la carta que ya habían enviado 10 años atrás de la cual al parecer se hizo caso omiso.

La misiva en mención es La Carta Pastoral “Por los caminos de la Esperanza” dirigida por la misma Conferencia Episcopal,  especialmente “a los gobernantes, a los partidos y a todos los miembros de la sociedad civil”, el 12 de octubre de 2016.

Carta textual de la Conferencia Episcopal de Honduras:

Conferencia Episcopal de Honduras

CLAUSURA DEL JUBILEO DE LA MISERICORDIA (Mensaje de la Conferencia Episcopal de Honduras al pueblo de Dios)

Nosotros, Obispos de la Iglesia Católica de Honduras, reunidos en la última Asamblea Ordinaria del año, hemos revisado lo vivido en cada Diócesis durante los últimos meses y hemos decidido compartir con todo el pueblo santo de Dios que camina en Honduras algunas de nuestras reflexiones.

Cuando estamos ya cerca de la Fiesta de Cristo Rey y, por tanto, de la conclusión del Jubileo de la Misericordia, hacemos nuestras las indicaciones expresadas por el Papa Francisco en la Bula de convocatoria de este año de gracia.

“El Año jubilar se concluirá en la solemnidad litúrgica de Jesucristo Rey del Universo, el 20 de noviembre de 2016. En ese día, cerrando la Puerta Santa, tendremos ante todo:

1.- Sentimientos de gratitud y de reconocimiento hacia la Santísima Trinidad por habernos concedido un tiempo extraordinario de gracia.

2.- Encomendaremos la vida de la Iglesia, la humanidad entera y el inmenso cosmos al Señorío de Cristo, esperando que derrame su misericordia como el rocío de la mañana para

3.- una fecunda historia, todavía por construir con el compromiso de todos en el próximo futuro…

4.- para poder ir al encuentro de cada persona llevando la bondad y la ternura de Dios. A todos, creyentes y lejanos, pueda llegar el bálsamo de la misericordia como signo del Reino de Dios que está ya presente en medio de nosotros”, (MV 5).

En cada una de nuestras Diócesis, parroquias, comunidades tendremos celebraciones especiales para hacer memoria de lo vivido y expresar nuestra acción de gracias. Cada una de las comisiones pastorales nacionales, diocesanas y parroquiales continuará y completará la revisión iniciada en la Asamblea Nacional de Pastoral en torno a esta especial contemplación de la misericordia y asumirá las indicaciones que se derivan para su tarea. Igualmente los diversos consejos y estructuras de comunión y participación de las Diócesis y parroquias deberán realizar esa memoria agradecida que oriente el compromiso para el futuro.

Damos gracias a Dios porque nos ha dado la ocasión de recordar que “la misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia” y que “la primera verdad de la Iglesia es el amor de Cristo”, (Cfr. MV 10.12). Damos gracias a Dios porque misericordiosamente acompaña nuestro camino y perdona nuestras infidelidades y nuestros miedos a salir y a comprometernos en un testimonio más coherente del cariño de Dios que a todos llama, perdona y pone en pie.

Tomado de tiempo.hn

 

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