Declaración del Gobierno de Honduras al votar por la resolución status de Palestina en las Naciones Unidas

Al momento de votar, este día, a favor dela Resolución sobre el “Status de Palestina en las Naciones Unidas”, el Gobierno de Honduras no puede menos que retrotraerse a las motivaciones que tuvieron nuestros pueblos cuando fundaron esta extraordinaria Organización dela Naciones Unidas: “Preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra”; “reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana”, e igual de preponderante, “la igualdad de derechos de las naciones grandes y pequeñas”. Porque la finalidad inherente dela ONU, es que, para lograr la paz, debemos practicar la tolerancia y convivir como buenos vecinos, Honduras apoya, con especial convicción, una solución entre dos Estados: Israel y Palestina.

La paz en el Medio Oriente, como anhelo ineludible de los pueblos de esa región, es ampliamente compartido por la Nación hondureña. Nuestra decisión afirmativa por acordar a Palestina el “Status de Estado Observador no miembro en las Naciones Unidas” es motivada por el ferviente deseo de contribuir a una paz justa, integral y duradera que, a nuestro juicio debe fundamentarse en: el derecho a la libre determinación del pueblo judío y del pueblo palestino, la necesidad del reconocimiento mutuo entre el Estado de Israel y el Estado Palestino, el derecho de Israel y de Palestina a un territorio propio y a convivir en paz dentro de fronteras estables y seguras; y la necesidad de una solución global y directamente negociada de todas las diferencias pendientes entre las partes.

Honduras entiende que la votación que hoy tiene lugar no intenta ni pretende que la Comunidad Internacional adopte, de manera multilateral, decisiones que solamente competen a Israel y a Palestina.

Por el peso de nuestra propia experiencia nacional sabemos que la paz no puede imponerse desde afuera sino que debe provenir de los pueblos mismos. El reconocimiento que terceros Estados hemos hecho de Israel y de Palestina no puede, por si mismo, lograr la paz entre ambas naciones. Para que la solución de dos Estados, para beneficio de dos pueblos, sea alcanzada, deben darse negociaciones directas y entendimientos entre ellos.

Nuestro reconocimiento a ambos Estados, empero, sí tiene la intención de enviar una inequívoca señal del respeto de Honduras hacia ambos pueblos, a los cuales, fervientemente, desea verlos conviviendo en paz. Sabemos bien que, al final de cuentas, es el reconocimiento mutuo de su derecho a la libre determinación y el reconocimiento mutuo a existir como entidades estatales, lo que va a sellar la paz definitiva entre ambas naciones, no las resoluciones dela Comunidad Internacional.

Al votar por esta Resolución, Honduras no se pronuncia sobre los asuntos territoriales y de fronteras entre las Partes, ya que también, por lecciones de experiencia propia, sabemos que estas cuestiones no deben ser objeto de pronunciamientos políticos por terceros Estados.

Porque no solamente escapan a nuestra incumbencia de terceros, sin un legítimo interés, sino que dificultan la solución de las controversias y vuelven más rígidas las posiciones. Cosa distinta ocurre con un tercero imparcial quien, en el marco de los buenos oficios, una mediación, arbitraje o decisión judicial, tiene el encargo de las Partes de ayudarlas a encontrar una solución pacífica de sus diferencias.

La misma apreciación es aplicable a los distintos y delicados temas abiertos, aún a la negociación como al entendimiento. La solución a esos temas le pertenece a la negociación directa entre las Partes. Por ello es crucial que Israel y Palestina retomen la mesa de negociaciones y se empeñen ambos en encontrar las fórmulas que se hagan cargo de las preocupaciones de seguridad y otras de ambos Estados.La Comunidad Internacional debe acompañar esos esfuerzos y permanecer presta para facilitarlos y apoyarlos de toda forma constructiva posible.

El voto de hoy, reconociendo a Palestina el “Status de Estado Observador no miembro en las Naciones Unidas” no debe entenderse como una victoria para uno o una derrota para otro, sino como la expresión del deseo vehemente de las Naciones Unidas de que la concordia y el progreso reinen en el Medio Oriente. De allí que Honduras hace un llamado a la moderación. A ejercer los derechos y privilegios concedidos a Palestina como Estado Observador no miembro exclusivamente dentro dela Organización de Naciones Unidas a efecto de abrir nuevas avenidas de entendimiento directo y acercarse aún más al fin último de esta Resolución que es la paz, como la convivencia armónica y solidaria, entre pueblos y naciones.

 

 

 

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