Sacerdote ordenado en Honduras pago para que lo mataran y así ocultar su vida de homosexualidad, sexo y sida.

La muerte de los sacerdotes Richard Píffano y Rafael Reátiga a manos de sicarios el 26 de enero de 2009  en Colombia, ha llevado a las autoridades a develar lo que verdaderamente ocurrió en este caso.

Tanto Píffano como Reátiga eran dos curas respetables que ejercían su apostolado bogota capital colombiana y eran admirados por su labor social y pastoral.

Rafael Reátiga, estudió Teología y Filosofía y se había ordenado de sacerdote en Honduras en el año 2000. Era sacerdote en la iglesia Jesucristo de Nuestra Paz.

Por su lado Richard Píffano también había estudiado Teología y era sacerdote desde el 2000, y al momento de su muerte estaba asignado a la iglesia San Juan dela Cruz.

Ambos sacerdotes se habían conocido en la universidad y desde entonces eran íntimos amigos.

El 26 de enero de 2009, los dos párrocos aparecieron sin vida dentro de un automóvil en una zona deprimida de Bogotá.

Inicialmente, las autoridades atribuyeron las muertes al robo de sus pertenencias, no obstante, las investigaciones en torno al doble crimen revelaron un caso de sexo, homosexualidad y sida, que fue razón suficiente para que los sacerdotes contrataran a unos matones a sueldo para que les quitaran la vida.

La fiscalia de Colombia revelo que los sacerdotes, tenían una doble vida, ya que vestidos con ropa de calle y sin llamar la atención, ambos frecuentaban locales gay de la capital colombiana.

Fue ante la enfermedad incurable de uno de ellos, que decidieron hacer un pacto de muerte y buscaron el servicio de unos sicarios a quienes les pagaron para su muerte.

 

3 comentarios de “Sacerdote ordenado en Honduras pago para que lo mataran y así ocultar su vida de homosexualidad, sexo y sida.

  1. gloria dice:

    Es lamentable que la iglesia católica permita en su seno gente tan degenerada, sin ninguna investigación de su vida previo al ordenarse, es por eso que andan muchos pedo-filos disfrazados de sacerdotes y las máximas autoridades ecleciasticas, no ponen orden en la institución religiosa sino que mas bien se vuelven cómplices de muchos delitos sexuales, somos humanos y debemos aceptarnos como somos pero no auto proclamarnos lideres morales cuando la moral propia es inexistente.

  2. angellus dice:

    lo que no se quiere se mata, es el lema de esta podrida sociedad, seguro estan contentos con desear la muerte a los que nadie acepta como tales. si su hijo fuera gay y tuviera sida entonces mejor que se muera? por ese odio y mente cerrada estamos al borde de una guerra como ya lo estuvimos en la primera y segunda guerra mundial

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