Reino Unido Suspenderá la Extradición de Hong Kong

Tras expulsar la semana pasada a Huawei de su red 5G, el Reino Unido ha dado hoy un paso más en su escalada de tensiones con China suspendiendo el tratado de extradición con Hong Kong. El motivo, según el ministro de Exteriores británico, Dominic Raab, es la imposición desde Pekín de una nueva ley en la ex colonia británica que habría comprometido su independencia judicial, aunque el conservador tampoco dudó en acusar al país asiático de haber violado «atrozmente» los derechos humanos.

Como ha confirmado hoy Raab: se suspende «inmediatamente» el tratado de extradición con Hong Kong. Además, ha extendido a la ex colonia el embargo de armas aplicado a China.

El Reino Unido, que ya prometió que 3 millones de hongkoneses podrían optar a la ciudadanía británica, mantiene por tanto el pulso diplomático y comercial con el país asiático, algo que, activistas demócratas de la región como Nathan Law, que estuvo recientemente en Londres, no han dudado en elogiar: «Hablé con muchos parlamentarios acerca de este asunto y la idea de suspender el tratado de extradición tuvo bastante apoyo. El cambio se está produciendo».

El movimiento consolidará, además, el eje creado entre Reino Unido, Estados Unidos, Australia y Canadá contra China, ya que estos dos últimos ya han anunciado la suspensión de sus respectivos tratados de extradición y en Washington parece que también se lo están planteando. Mañana mismo, de hecho, Mike Pompeo, secretario de Estado de EEUU, volará hasta Londres para reunirse primero con los 20 diputados conservadores que encabezan el ala anti-China de Westminster y más tarde con el ministro de Exteriores y con Boris Johnson. El orden de prioridad en las reuniones, por cierto, no ha pasado desapercibido, y hay quien lo considera un toque de atención al Gobierno británico por desmentir a Trump acerca de su responsabilidad en el asunto Huawei.

Sin embargo, Johnson podría complacer al presidente de los Estados Unidos reforzando esta alianza contra Pekín durante los próximos días, ya que la decisión de suspender el tratado de extradición con Hong Kong podría ser solo uno de los primeros pasos planteados por el Ejecutivo. Estas «medidas» que les «gustaría tomar», como planteó ayer el propio Raab en la BBC, podrían incluir sanciones directas contra empresas e individuos chinos que se considere que hayan violado los derechos humanos, así como prohibiciones de entrada al país y congelación de activos, algo que ya han aplicado los británicos este mismo mes a ciudadanos rusos, saudíes, birmanos y norcoreanos.

Por su parte, el embajador chino en Londres, Liu Xiaoming, ha catalogado esta decisión como «totalmente errónea», asegurando que los británicos no deberían «bailar al ritmo que marcan los americanos»: «Si el Reino Unido decide ir tan lejos con sus sanciones, China no dudará en dar una respuesta acorde. Ya habéis visto lo que ha pasado entre China y Estados Unidos, ellos nos sancionan y nosotros les sancionamos a ellos».

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