El Instituto de Conservación Forestal (ICF) reportó este lunes que, en lo que va del año, se han registrado 33 incendios forestales en distintas partes de Honduras, coincidiendo con el inicio de la temporada de verano. En total, estos incendios han afectado aproximadamente 907 hectáreas de bosques y áreas naturales protegidas.
Según las estadísticas oficiales, el departamento más afectado ha sido Choluteca, con 16 incendios registrados, seguido de Francisco Morazán con 11, Gracias a Dios con tres, El Paraíso con dos y Valle con uno. Esta serie de eventos ha impactado negativamente a seis microcuencas, lo que pone en peligro el suministro de agua en diversas regiones del país.
Los incendios, en su mayoría provocados por la intervención humana, destacan como un desafío para la conservación del entorno natural. En muchos casos, el fuego comienza debido a actividades humanas y, al salirse de control, propaga daños significativos. Ante este panorama, las autoridades insisten en la necesidad de tomar precauciones y evitar el uso de fuego en áreas boscosas.
Este año, Honduras enfrenta uno de los veranos más intensos, con temperaturas que superan los 40 grados centígrados, lo que agrava la situación y aumenta la vulnerabilidad de los ecosistemas ante cualquier fuente de incendio.
Las organizaciones ambientalistas alertan sobre las consecuencias a largo plazo de estos siniestros, que contribuyen a la pérdida anual de entre 50,000 y 65,000 hectáreas de bosque, principalmente debido a la tala ilegal y la actividad incendiaria.
El ICF hace un llamado urgente a la población para reflexionar sobre el impacto de estos desastres ecológicos y adoptar medidas preventivas que contribuyan a mitigar los incendios forestales y preservar los recursos naturales del país.