La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH) ha manifestado su preocupación sobre los posibles efectos negativos para los derechos humanos derivados de las recientes medidas anunciadas por la Secretaría de Estado en el Despacho de Seguridad (SEDS). Estas medidas fueron dadas a conocer el 30 de marzo y, según la OACNUDH, podrían contravenir principios fundamentales de la libertad de expresión y el derecho a la protesta pacífica.
El pasado 30 de abril, la Policía Nacional de Honduras publicó un comunicado en el que informó que aquellas personas que realicen acciones que vulneren el derecho a la libre circulación serán identificadas mediante registros fotográficos y audiovisuales. La Policía precisó que estas acciones se llevarían a cabo para evitar bloqueos de carreteras que perjudiquen la movilidad y la economía del país, y se actuaría de acuerdo con el Código Penal.
Sin embargo, la OACNUDH considera que el uso de registros audiovisuales y el posterior procesamiento de los manifestantes podría interpretarse como una forma de intimidación que limita el derecho a la libertad de expresión y de reunión pacífica, lo cual podría generar un efecto desalentador en quienes deseen ejercer su derecho a la protesta.
El organismo internacional destacó que el posible uso del derecho penal para sancionar a los manifestantes podría ir en contra de las obligaciones internacionales que rigen la respuesta estatal a las manifestaciones, en particular los principios de necesidad, proporcionalidad y legalidad, fundamentales en el marco de los derechos humanos.
Aunque la OACNUDH reconoció que la Secretaría de Seguridad ha reiterado su compromiso con la protección de los derechos humanos, hizo un llamado a que dicho compromiso se traduzca en una acción efectiva para garantizar la libertad de reunión, asociación pacífica y libertad de expresión. Estos derechos son esenciales para la participación ciudadana y el fortalecimiento de la democracia, especialmente en un contexto electoral como el que atraviesa Honduras.
Finalmente, el Alto Comisionado instó a las autoridades a fomentar el diálogo entre todas las partes involucradas y a asegurar la seguridad y el respeto de los derechos de aquellos que ejercen su derecho a la protesta, subrayando la importancia de proteger el ejercicio pacífico de los derechos humanos en el país.