Más de 26,000 parejas se casaron en la última década en Tegucigalpa

 Uno de los momentos más cruciales para la vida de cualquier adulto es cuando debe elegir a la persona que le acompañará por el resto de sus años.

Tal es el caso de una pareja de enamorados que tomados de la mano esperaban escuchar al secretario municipal decir: “En virtud de la autoridad que me confiere la ley, los declaro marido y mujer”.

Así como este casamiento, el Registro Nacional de las Personas (RNP) ha contabilizado en la última década 26,573 matrimonios que demuestran el interés de los capitalinos por formalizarse.

Esto revela que en promedio siete parejas se casaron a diario en el Distrito Central durante estos diez años, siendo 2012 el referente de las uniones maritales con 3,345 bodas.

Según la Jefatura de Matrimonios de la Alcaldía Municipal, en lo que va de 2022 la comuna ha celebrado 603 uniones maritales, de las que 362 corresponden a personas menores de 30 años.

Marissa Madrid, jefa de Matrimonios de la municipalidad, indicó que “la mayor parte de estos actos los realizan los jóvenes en un rango de edad que comprende desde los 18 a los 27 años de edad”.

Divorcios

Pero como todo en la vida, hay ciclos que se cierran y el matrimonio es uno de ellos. No todas las personas que hacen un compromiso ante la ley (o ante Dios) terminan juntas hasta que la muerte las separe, y es así que muchas parejas deciden disolver su matrimonio ante la ley.

Según las cifras del RNP analizadas se conoció que en el Distrito Central desde el año 2012 hasta la fecha 6,595 parejas han decido romper sus vínculos de manera legal, es decir, llegaron a un divorcio.

Asimismo, de estos datos, los meses con más divorcios durante la década fueron marzo y noviembre; en caso de que el dato sea anual, se puede concluir que en este período una pareja se divorció cada dos días.

María Cálix, abogada experta en temas familiares, explicó que hay siete causales por los que una persona puede optar por apartarse de su cónyuge.

“Las que más se dan son la separación de hecho (las personas permanecen alejadas durante más de dos años consecutivos) o los malos tratos que pueden ser físicos, emocionales, etc.”, dijo la togada.

Asimismo, manifestó que otros divorcios se dan por abandono del hogar y la infidelidad manifiesta y pública.

¿Qué dice la Iglesia?

Desde el credo se entiende que el hecho de casarse es cumplir la normativa que el Señor quiere y tomar esta decisión debe ser por consciencia y no por emoción.

Rigoberto Velásquez, padre de la parroquia Cristo Rey, explicó que “cuando el matrimonio es por la Iglesia, las personas lo ven que es con la intención de tener una familia sólida y (una relación) que sea para toda la vida”.

De igual forma el sacerdote señaló que los divorcios se dan por diferentes circunstancias, pero se deben a una sola razón: “El problema está en que muchos de los matrimonios son civiles, los que se prestan para que ante cualquier conflicto las personas acudan al abogado y decidan divorciarse”.

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