Consejo Nacional de Defensa y Seguridad visita moderno laboratorio en SPS

El laboratorio de criminalística de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) de San Pedro Sula es la muestra de nuevas capacidades adquiridas por la Policía Nacional, dijo hoy el presidente Juan Orlando Hernández en una comparecencia de prensa.

El mandatario visitó hoy las instalaciones del laboratorio, que entrará en operaciones en los primeros días de diciembre y que se convierte en el segundo que funcionará en Honduras. El primero opera en  Tegucigalpa.

El gobernante recorrió el laboratorio en compañía del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad en pleno, con el objetivo de conocer cada una de las secciones que conforman este centro de operaciones de la DPI. La comitiva presenció una demostración de manejo de la escena del crimen.

“Esta es una de las capacidades nuevas construidas para la Policía Nacional”, dijo Hernández para luego expresar que el laboratorio especializado de San Pedro Sula es una réplica del que se ha construido en Tegucigalpa.

Es una capacidad que no tiene ningún otro país de la región y con esto se espera emitir un fuerte mensaje disuasivo para quienes se ven envueltos en actos criminales, dijo Hernández.

El financiamiento del laboratorio de la DPI proviene del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del Programa de Apoyo a la Implementación de la Política Integral de Convivencia y Seguridad Ciudadana, por nueve millones de dólares.

Recursos e inversión

El titular del Ejecutivo afirmó que otra de las ventajas del laboratorio es que tiene recurso humano preparado, incluso asesorado por gobiernos amigos, uno de ellos el de Colombia.

A lo anterior se suma que la inversión en los laboratorios sobrepasa con facilidad los 600 millones de lempiras entre los centros de Tegucigalpa y San Pedro Sula, lo que evidencia que se está apoyando a la Policía Nacional como nunca se había hecho anteriormente.

Asimismo, resaltó que las capacidades adquiridas por Honduras con este centro van más allá de lo que implica la voluntad de servicio y agradeció el apoyo de países amigos como Estados Unidos, Colombia, México, El Salvador y Guatemala.

Un abordaje regional

Hernández dijo que, además de estas nuevas fortalezas adquiridas por Honduras, se requiere que se sigan sumando más países al abordaje regional de los temas de seguridad, para combatir el narcotráfico y sus efectos, entre otros flagelos.

Subrayó que “no se le desea a nadie, ni incluso a los países con los que se está más distante en el aspecto de colaboración, que pase por lo que Honduras ha sufrido en los últimos años con el problema del narcotráfico y la violencia”.

A Honduras le queda la lección aprendida de “no abandonar nunca más el tema de seguridad como prioridad uno, aún y cuando se llegara obtener cero incidencias en temas de violencia”, enfatizó.

Expuso que en la visita que hizo este miércoles a Panamá planteó a un grupo de empresarios que se ha vuelto necesario abordar la seguridad de los países desde un punto de vista regional, que permita no solo trabajar con los países del Triángulo Norte (Honduras, Guatemala y El Salvador), porque la violencia y sus prácticas se pueden mudar a otros territorios.

El siguiente paso

El presidente Hernández consideró que la siguiente etapa a vivir en temas de seguridad es ese abordaje regional y que implique a países como Canadá, a colaboradores que ya están, como México y Estados Unidos, hasta integrar al resto de Centroamérica e incluir a países de Suramérica.

Uno de los grandes objetivos de Honduras es convertirse en un gran anfitrión o centro de tecnología, que junto a las nuevas capacidades adquiridas, permitan que el país se convierta en una nación fuerte y capaz en su lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, apuntó.

Instalación de primer nivel

El laboratorio de la DPI en San Pedro Sula cuenta con dos módulos; en el primero se encuentran los departamentos de estructuras criminales, delitos contra la propiedad, delitos comunes, homicidios, capturas, delitos financieros y la estructura administrativa.

En el segundo módulo se encuentra la estructura del laboratorio y en sus cuatro niveles se ubican dependencias como las de elaboración de retrato hablado, almacén transitorio de evidencias, laboratorio de dactiloscopia, cámara oscura y zona de desechos así como el laboratorio de balística y el sistema automático de identificación dactilar.

También hay un laboratorio de informática forense, un laboratorio de documentología y grafología forense, laboratorio de fotografía y video forense, la unidad de procesamiento de la escena del delito, así como el laboratorio de química forense.

Además, se cuenta con un laboratorio de topografía forense, laboratorio de post explosión y auditorio.

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